¿Para qué las alas?
Si puedo ponerme
en una orilla de la media luna
lúcida y onírica
cantando
para ser poeta.
¿Para qué las alas?
Si puedo ponerme
dice la Mir a las 12:39 PM 0 comentarios
Materia primordial
María Baranda
Desciendo por el pulso abierto de los cielos,
por el verdor del aire resurrecto,
voy a fondo por la respiración del mundo
en un caballo viejo y tan oscuro
que la noche ya no es noche
y la tarde se deshace
en las ancas de este famelo viejo
en el que ando comiendo tierra
tragando el salitre de los sueños.
En ascenso voy hasta las nubes
de la razón y el pensamiento, y el mundo
es este fulgor río arriba de mi cuerpo,
fúnebre en su artificio y fundamento,
intocado por el ala abierta
de los pájaros de piedra, y la familia
sentada ya en su tedio,
es testigo de mi paso, «mírate»
me dicen «corre y vuela», pronto
me apresuro y resplandezco ya en su espejo,
en su materia primordial,
en su vértigo y mareo
de ser madre de madre,
hueco en el zarpazo
cruel de los ancestros,
«víctima» declaro y los hombres
desvanecen a los muertos, corren
invisibles, purulentos
son de fuego, sus ojos
son un páramo de víboras hambrientas,
«cómanse unos a otros» azul
y diamantino el mandamiento. El padre
de cien años, el útero
del cielo, el polvo
del polvo hasta el delirio y la cólera
que canta como una mujer sin tiempo.
La recogí del suelo y tan liviana
me adivinó profunda, huyendo lejos,
sangrientamente
hacia lo nuevo.
Azul el aire,
caótico el descenso.
dice la Mir a las 6:47 PM 0 comentarios